jueves, 5 de noviembre de 2009
PRESENTACIÓN
La poesía ha hecho parte de mi vida, es mi pasatiempo favorito; las horas que pasan en los días aciagos y nostálgicos están enmarcados por uno o más escritos, en los cuales se deja entrever mi ser nictálope, melancólico, lleno de soledad, de existencialismo, de amor, de dolores y pasados llenos de experiencias personales, pero a la vez, de alegrías inmensas como “vivir”.
Así pues, entrego una muestra del trabajo realizado en una época de mi vida, para que ustedes se deleiten y comenten según sus puntos de vista, algunas de las experiencias de mi existencia que alcanzaron a tomar forma por medio de unas palabras.
Así pues, entrego una muestra del trabajo realizado en una época de mi vida, para que ustedes se deleiten y comenten según sus puntos de vista, algunas de las experiencias de mi existencia que alcanzaron a tomar forma por medio de unas palabras.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
• Dar a conocer y polemizar el trabajo poético de los últimos años de Juan Felipe Tobón Mazo.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Mostrar una faceta de la vida de Juan Felipe Tobón Mazo que se enmarca en el mundo poético.
- Polemizar sobre los temas tratados en las poesías para encontrar transformo en el análisis de las mismas.
- Sacar conclusiones sobre los temas propuestos para que brinden nuevos horizontes en este mundo tan versátil.
Suicidio
Me levanté exhausto;
Tan solo quería matarme a sangre fría,
Ya la muerte no era un tormento
Y la luz eterna imploraba mi resaca.
Quise levantarme y solo suicidarme
Arrancarme la vida que vibra a cada instante en mi pecho
Parar la agitación de mis manos
Matar la furia de mi vientre
Apagar mis ojos verdes henchidos de amargura,
Para así,
Poder mirarte en la espesura de la sangre
Que se vierte entre tu lejanía y mi lejanía
Sin esperar aun volver a verte…
Por eso, entonces,
¡Pan!
Llegó la muerte.
Juan Felipe Tobón Mazo
Tan solo quería matarme a sangre fría,
Ya la muerte no era un tormento
Y la luz eterna imploraba mi resaca.
Quise levantarme y solo suicidarme
Arrancarme la vida que vibra a cada instante en mi pecho
Parar la agitación de mis manos
Matar la furia de mi vientre
Apagar mis ojos verdes henchidos de amargura,
Para así,
Poder mirarte en la espesura de la sangre
Que se vierte entre tu lejanía y mi lejanía
Sin esperar aun volver a verte…
Por eso, entonces,
¡Pan!
Llegó la muerte.
Juan Felipe Tobón Mazo
NECESITO UN CUERPO...
“La orgía será digna
de mis cincuenta días de abstinencia
y de estudios estúpidos”.
José Asunción Silva.
Lúgubre e inmiscuido en esta noche borracha,
Con los nervios alborotados por la desesperación,
Con un recuerdo de la mujer que hace tiempos se marchó,
Ansío el roce efímero de algún cuerpo que me brinde placer.
No me importan ahora los protocolos estúpidos
O los dotes personales de conquistas
Las bellezas o esculturales doncellas...
No... me importa tan solo un cuerpo...
Que llegue y se junte a mi cuerpo airoso,
Que trate de acomodarse en mi pecho,
Que se desnude totalmente y me abrace,
Que me trasnoche y me despierte;
Quiero en esta noche vagabunda esclavizarme
De la primera piel que toque,
Y de sus bustos apretarme el rostro,
Y de sus manos sentirme gallardo.
Quiero noche maldita ahorcarme
Y no llorar más por lo que amo...
Ya es imposible concentrarme
Y dibujar en mi camino un tramo...
Sí, bríndame la muerte oh gran noche,
Una muerte llena de placeres
Llena de lubriques y sosiego
Imbuida en lo excitante y saborearlo.
Así que vente fuerte...
Entrégame la encomienda de la muerte y vete;
No sigas aquí tan cerca...
Que tal vez te recuerde y me arrepiente...
Porque te he sido tan fiel como a ninguna,
Y no por falta de materia,
Sino por mi profesión a ti,
Que me ha aturdido y alejado del mundo.
Juan Felipe Tobón Mazo
de mis cincuenta días de abstinencia
y de estudios estúpidos”.
José Asunción Silva.
Lúgubre e inmiscuido en esta noche borracha,
Con los nervios alborotados por la desesperación,
Con un recuerdo de la mujer que hace tiempos se marchó,
Ansío el roce efímero de algún cuerpo que me brinde placer.
No me importan ahora los protocolos estúpidos
O los dotes personales de conquistas
Las bellezas o esculturales doncellas...
No... me importa tan solo un cuerpo...
Que llegue y se junte a mi cuerpo airoso,
Que trate de acomodarse en mi pecho,
Que se desnude totalmente y me abrace,
Que me trasnoche y me despierte;
Quiero en esta noche vagabunda esclavizarme
De la primera piel que toque,
Y de sus bustos apretarme el rostro,
Y de sus manos sentirme gallardo.
Quiero noche maldita ahorcarme
Y no llorar más por lo que amo...
Ya es imposible concentrarme
Y dibujar en mi camino un tramo...
Sí, bríndame la muerte oh gran noche,
Una muerte llena de placeres
Llena de lubriques y sosiego
Imbuida en lo excitante y saborearlo.
Así que vente fuerte...
Entrégame la encomienda de la muerte y vete;
No sigas aquí tan cerca...
Que tal vez te recuerde y me arrepiente...
Porque te he sido tan fiel como a ninguna,
Y no por falta de materia,
Sino por mi profesión a ti,
Que me ha aturdido y alejado del mundo.
Juan Felipe Tobón Mazo
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