jueves, 5 de noviembre de 2009

27 DE OCTUBRE DE 2006



Desesperado?
¡Sí!...
Era tan fugaz solo pensarlo pero es cierto. Tengo el alma tan destrozada como el que hace un instante murió. ¡Oh! Que nausea esta noche y esta inmovilidad, tengo las manos atadas y los pies extremadamente cansados, padezco lo imposible de expresar... quisiera morir pero es la nada, ahora es imposible complacer la existencia... quisiera matarme pero soy infeliz, no puedo hacerlo y esto hace peor mi suerte.

Nada ha presentado este día, ha sido tan perdido como siete años que pasaron; ya ni los sueños causan expectativa; ah los sueños, idioteces presentes aun no sé por qué, pero presentes...siento que es tan difícil pensar cuando todo está muerto, cuando han opacado totalmente lo que tenía algún valor... lo que diría aún, vale la pena... ¿Pero qué vale la pena? Oh, verdad, la nada.

Sí, esa nada que camina a mi lado, esa nada que deambula sin darme cuenta, esa esencia inexplicable del silencio, de la noche, precisamente a esta hora perdida, exangüe, falta de deseo y regocijo, ampliamente gastada y enviada tal vez al infierno, al abismo, allá donde nada vale, donde todo es pérdida; sí, al viejo mundo, a lo subdesarrollado, a un todo cansado de ventas, impuesto a lo verdadero pero falso, tan falso como mis palabras que hace unos días huelen a muerte, a desaparición...

Pero, desesperado? No... si estoy muerto cómo estar desesperado; si estoy en el sepulcro cómo puedo sentir, si camino sin rumbo, sin horizonte... instruido por la melodía nictálope, inmiscuido en la melancolía de hace siete años... tal vez perdidos... no importa... todo resurge... nace. Vive. Es imposible morir cuando todo se mueve, cuando todo se siente... te rodea. Así, es imposible; inclusive e irónicamente estar desesperado...

Juan Felipe Tobón Mazo

1 comentario:

  1. cuán verdad expresaba camus: "extranjeros en la nada" ... por nada y para nada..........al final siempre morimos.

    ResponderEliminar