jueves, 5 de noviembre de 2009
PRESENTACIÓN
La poesía ha hecho parte de mi vida, es mi pasatiempo favorito; las horas que pasan en los días aciagos y nostálgicos están enmarcados por uno o más escritos, en los cuales se deja entrever mi ser nictálope, melancólico, lleno de soledad, de existencialismo, de amor, de dolores y pasados llenos de experiencias personales, pero a la vez, de alegrías inmensas como “vivir”.
Así pues, entrego una muestra del trabajo realizado en una época de mi vida, para que ustedes se deleiten y comenten según sus puntos de vista, algunas de las experiencias de mi existencia que alcanzaron a tomar forma por medio de unas palabras.
Así pues, entrego una muestra del trabajo realizado en una época de mi vida, para que ustedes se deleiten y comenten según sus puntos de vista, algunas de las experiencias de mi existencia que alcanzaron a tomar forma por medio de unas palabras.
OBJETIVOS
OBJETIVO GENERAL
• Dar a conocer y polemizar el trabajo poético de los últimos años de Juan Felipe Tobón Mazo.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
- Mostrar una faceta de la vida de Juan Felipe Tobón Mazo que se enmarca en el mundo poético.
- Polemizar sobre los temas tratados en las poesías para encontrar transformo en el análisis de las mismas.
- Sacar conclusiones sobre los temas propuestos para que brinden nuevos horizontes en este mundo tan versátil.
Suicidio
Me levanté exhausto;
Tan solo quería matarme a sangre fría,
Ya la muerte no era un tormento
Y la luz eterna imploraba mi resaca.
Quise levantarme y solo suicidarme
Arrancarme la vida que vibra a cada instante en mi pecho
Parar la agitación de mis manos
Matar la furia de mi vientre
Apagar mis ojos verdes henchidos de amargura,
Para así,
Poder mirarte en la espesura de la sangre
Que se vierte entre tu lejanía y mi lejanía
Sin esperar aun volver a verte…
Por eso, entonces,
¡Pan!
Llegó la muerte.
Juan Felipe Tobón Mazo
Tan solo quería matarme a sangre fría,
Ya la muerte no era un tormento
Y la luz eterna imploraba mi resaca.
Quise levantarme y solo suicidarme
Arrancarme la vida que vibra a cada instante en mi pecho
Parar la agitación de mis manos
Matar la furia de mi vientre
Apagar mis ojos verdes henchidos de amargura,
Para así,
Poder mirarte en la espesura de la sangre
Que se vierte entre tu lejanía y mi lejanía
Sin esperar aun volver a verte…
Por eso, entonces,
¡Pan!
Llegó la muerte.
Juan Felipe Tobón Mazo
NECESITO UN CUERPO...
“La orgía será digna
de mis cincuenta días de abstinencia
y de estudios estúpidos”.
José Asunción Silva.
Lúgubre e inmiscuido en esta noche borracha,
Con los nervios alborotados por la desesperación,
Con un recuerdo de la mujer que hace tiempos se marchó,
Ansío el roce efímero de algún cuerpo que me brinde placer.
No me importan ahora los protocolos estúpidos
O los dotes personales de conquistas
Las bellezas o esculturales doncellas...
No... me importa tan solo un cuerpo...
Que llegue y se junte a mi cuerpo airoso,
Que trate de acomodarse en mi pecho,
Que se desnude totalmente y me abrace,
Que me trasnoche y me despierte;
Quiero en esta noche vagabunda esclavizarme
De la primera piel que toque,
Y de sus bustos apretarme el rostro,
Y de sus manos sentirme gallardo.
Quiero noche maldita ahorcarme
Y no llorar más por lo que amo...
Ya es imposible concentrarme
Y dibujar en mi camino un tramo...
Sí, bríndame la muerte oh gran noche,
Una muerte llena de placeres
Llena de lubriques y sosiego
Imbuida en lo excitante y saborearlo.
Así que vente fuerte...
Entrégame la encomienda de la muerte y vete;
No sigas aquí tan cerca...
Que tal vez te recuerde y me arrepiente...
Porque te he sido tan fiel como a ninguna,
Y no por falta de materia,
Sino por mi profesión a ti,
Que me ha aturdido y alejado del mundo.
Juan Felipe Tobón Mazo
de mis cincuenta días de abstinencia
y de estudios estúpidos”.
José Asunción Silva.
Lúgubre e inmiscuido en esta noche borracha,
Con los nervios alborotados por la desesperación,
Con un recuerdo de la mujer que hace tiempos se marchó,
Ansío el roce efímero de algún cuerpo que me brinde placer.
No me importan ahora los protocolos estúpidos
O los dotes personales de conquistas
Las bellezas o esculturales doncellas...
No... me importa tan solo un cuerpo...
Que llegue y se junte a mi cuerpo airoso,
Que trate de acomodarse en mi pecho,
Que se desnude totalmente y me abrace,
Que me trasnoche y me despierte;
Quiero en esta noche vagabunda esclavizarme
De la primera piel que toque,
Y de sus bustos apretarme el rostro,
Y de sus manos sentirme gallardo.
Quiero noche maldita ahorcarme
Y no llorar más por lo que amo...
Ya es imposible concentrarme
Y dibujar en mi camino un tramo...
Sí, bríndame la muerte oh gran noche,
Una muerte llena de placeres
Llena de lubriques y sosiego
Imbuida en lo excitante y saborearlo.
Así que vente fuerte...
Entrégame la encomienda de la muerte y vete;
No sigas aquí tan cerca...
Que tal vez te recuerde y me arrepiente...
Porque te he sido tan fiel como a ninguna,
Y no por falta de materia,
Sino por mi profesión a ti,
Que me ha aturdido y alejado del mundo.
Juan Felipe Tobón Mazo
MI QUERIDA
Mi única salida para dejar de ofenderte,
Es perderte totalmente…
Ya mis palabras están llenas de desconfianza y de rabia;
Si bien es cierto, que por el amor que te tengo y te profeso no puedo odiarte,
También es cierto que por mi inconsistencia y desesperación por ti debo alejarte…
Sí, el amor no ha terminado,
Pero mi desolación se acrisola vertiginosamente
Y la falta de tu presencia me distancia de la verdad,
Mis ansias de carcomerte intacta me matan…
Y las esencias frenéticas…
Y los cuerpos lúgubres me absorben;
Y debo engañarte…
Y por eso, debo alejarme…
No te he sido fiel y pido fidelidad…
…que absurdo…
Mi existencia te mata,
Y mi existencia me mata…
Que masacre tan constante y dolorida: morimos.
Juan Felipe Tobón Mazo
Es perderte totalmente…
Ya mis palabras están llenas de desconfianza y de rabia;
Si bien es cierto, que por el amor que te tengo y te profeso no puedo odiarte,
También es cierto que por mi inconsistencia y desesperación por ti debo alejarte…
Sí, el amor no ha terminado,
Pero mi desolación se acrisola vertiginosamente
Y la falta de tu presencia me distancia de la verdad,
Mis ansias de carcomerte intacta me matan…
Y las esencias frenéticas…
Y los cuerpos lúgubres me absorben;
Y debo engañarte…
Y por eso, debo alejarme…
No te he sido fiel y pido fidelidad…
…que absurdo…
Mi existencia te mata,
Y mi existencia me mata…
Que masacre tan constante y dolorida: morimos.
Juan Felipe Tobón Mazo
27 DE OCTUBRE DE 2006
Desesperado?
¡Sí!...
Era tan fugaz solo pensarlo pero es cierto. Tengo el alma tan destrozada como el que hace un instante murió. ¡Oh! Que nausea esta noche y esta inmovilidad, tengo las manos atadas y los pies extremadamente cansados, padezco lo imposible de expresar... quisiera morir pero es la nada, ahora es imposible complacer la existencia... quisiera matarme pero soy infeliz, no puedo hacerlo y esto hace peor mi suerte.
Nada ha presentado este día, ha sido tan perdido como siete años que pasaron; ya ni los sueños causan expectativa; ah los sueños, idioteces presentes aun no sé por qué, pero presentes...siento que es tan difícil pensar cuando todo está muerto, cuando han opacado totalmente lo que tenía algún valor... lo que diría aún, vale la pena... ¿Pero qué vale la pena? Oh, verdad, la nada.
Sí, esa nada que camina a mi lado, esa nada que deambula sin darme cuenta, esa esencia inexplicable del silencio, de la noche, precisamente a esta hora perdida, exangüe, falta de deseo y regocijo, ampliamente gastada y enviada tal vez al infierno, al abismo, allá donde nada vale, donde todo es pérdida; sí, al viejo mundo, a lo subdesarrollado, a un todo cansado de ventas, impuesto a lo verdadero pero falso, tan falso como mis palabras que hace unos días huelen a muerte, a desaparición...
Pero, desesperado? No... si estoy muerto cómo estar desesperado; si estoy en el sepulcro cómo puedo sentir, si camino sin rumbo, sin horizonte... instruido por la melodía nictálope, inmiscuido en la melancolía de hace siete años... tal vez perdidos... no importa... todo resurge... nace. Vive. Es imposible morir cuando todo se mueve, cuando todo se siente... te rodea. Así, es imposible; inclusive e irónicamente estar desesperado...
Juan Felipe Tobón Mazo
26 DE FEBRERO DE 2009
"Al silencio,
Hacedor de la inconstancia”
Hacedor de la inconstancia”
Cuando el silencio es frecuente
Y las voces se ocultan
Ha de ser porque la muerte nos ha cercado
O porque el amor no nos junta,
Por ello a tu espíritu imploro
Y en estás lágrimas que afloro,
Dejo ver que el decoro
Con el que canta este coro,
Ha de ser por la tristeza
De donde emanaba belleza,
Y porque ya la campanada
Que avisaba al que cantaba,
Se ha ocultado en lo profundo
De lo que conozco del mundo,
O porque el corazón declara
Que a quien antes amara,
Tiene el espacio cubierto
Por el amor de otro puerto,
Y porque al olvido a mandado
Todo cuanto se había jurado…
Juan Felipe Tobón Mazo
PASÓ (3 de agosto de 2009)
Acabó de pasar…
Hace solo un instante pasó
Radiante como el sol
Luminosa como la luna,
Y hermosa… ahhh… hermosa…
Esperando que un piropo saliera de mi boca
Que una simple palabra le acariciara el oído
Esperaba que le divisara su recorrido;
Pero mis ojos absortos
Mis manos nerviosas
Y mi vientre ansioso,
Tan solo la vio pasar…
Tan solo recorrió su mirada
No pudo modular, no pudo despertar,
El ensueño se apoderó de mí completamente
Y en un abrir y cerrar de ojos,
Tan solo noté que se había ido…
Que así como apareció
Como el humo, en un instante se esfumó…
Juan Felipe Tobón Mazo
Hace solo un instante pasó
Radiante como el sol
Luminosa como la luna,
Y hermosa… ahhh… hermosa…
Esperando que un piropo saliera de mi boca
Que una simple palabra le acariciara el oído
Esperaba que le divisara su recorrido;
Pero mis ojos absortos
Mis manos nerviosas
Y mi vientre ansioso,
Tan solo la vio pasar…
Tan solo recorrió su mirada
No pudo modular, no pudo despertar,
El ensueño se apoderó de mí completamente
Y en un abrir y cerrar de ojos,
Tan solo noté que se había ido…
Que así como apareció
Como el humo, en un instante se esfumó…
Juan Felipe Tobón Mazo
NO ES TAN RARO QUE TE AME…
Por qué sería raro que arrastre mi sentimiento frente al abismo,
Que embriague mis ansias de ti en el alcohol,
Que demuestre en mis versos tu distancia y tu silencio,
Que murmure cuando pases un poco tu desnudez…
Qué raro sería que en una noche cualquiera
En tus sueños inocentes y sobrios
Llegara mi alma somnolienta y rizada
Para contarte al oído una canción…
Y no te la canto, porque el susurro
Es la mejor melodía callada
Que has de escuchar al oído…
Y en tu sueño un tanto despierto
Y a la vez, un tanto dormido,
Me tendrás… pero yo te habré poseído…
Juan Felipe Tobón Mazo
Que embriague mis ansias de ti en el alcohol,
Que demuestre en mis versos tu distancia y tu silencio,
Que murmure cuando pases un poco tu desnudez…
Qué raro sería que en una noche cualquiera
En tus sueños inocentes y sobrios
Llegara mi alma somnolienta y rizada
Para contarte al oído una canción…
Y no te la canto, porque el susurro
Es la mejor melodía callada
Que has de escuchar al oído…
Y en tu sueño un tanto despierto
Y a la vez, un tanto dormido,
Me tendrás… pero yo te habré poseído…
Juan Felipe Tobón Mazo
TU CIGARRO
Tomo un café y fumo un cigarro…
Elevando al cielo una mirada que se pierde,
Al buscarte en un momento melancólico
Al sentir tu ausencia…
Fumo un cigarro que era para ti,
Y por falta de tu presencia,
Se añejaba cada día más…
Y te lo juro
¡Aunque no estés y lo fumes!
Sabe a ti…
El se encarga de absorberme de ti.
Ha sido un día gris,
Un domingo angustioso y con muestras de soledad…
Pero en este instante que vienes a mi pensamiento,
No logro corroborar si está triste o está alegre…
Te siente mi corazón tan en la lejanía…
Te siente tan en la distancia…
Que se niega a morir y se aferra inconsolablemente a
Tu recuerdo.
Juan Felipe Tobón Mazo
Elevando al cielo una mirada que se pierde,
Al buscarte en un momento melancólico
Al sentir tu ausencia…
Fumo un cigarro que era para ti,
Y por falta de tu presencia,
Se añejaba cada día más…
Y te lo juro
¡Aunque no estés y lo fumes!
Sabe a ti…
El se encarga de absorberme de ti.
Ha sido un día gris,
Un domingo angustioso y con muestras de soledad…
Pero en este instante que vienes a mi pensamiento,
No logro corroborar si está triste o está alegre…
Te siente mi corazón tan en la lejanía…
Te siente tan en la distancia…
Que se niega a morir y se aferra inconsolablemente a
Tu recuerdo.
Juan Felipe Tobón Mazo
TU SILENCIO
Se expande tu olor a silencio en todo el pasillo;
Cada baldosa te extraña;
Las puertas tu roce;
Tu alboroto salvaje y tus risotadas candentes;
Todo… todo lo extraña este silencio…
Y es que te fuiste y todo ha callado;
Solo se escucha una melodía sinsabora
Y con olor a nostalgia;
Todo se torna como inconcluso;
Todo como lleno de nada… de vacío…
Y es que te espera anhelante este pasillo tenebroso y triste;
Y en sus habitaciones,
Una que está ansiosa en sus soledades;
Con un cenicero lleno y un café frío;
Sólo…
Esperando…
Juan Felipe Tobón Mazo
Cada baldosa te extraña;
Las puertas tu roce;
Tu alboroto salvaje y tus risotadas candentes;
Todo… todo lo extraña este silencio…
Y es que te fuiste y todo ha callado;
Solo se escucha una melodía sinsabora
Y con olor a nostalgia;
Todo se torna como inconcluso;
Todo como lleno de nada… de vacío…
Y es que te espera anhelante este pasillo tenebroso y triste;
Y en sus habitaciones,
Una que está ansiosa en sus soledades;
Con un cenicero lleno y un café frío;
Sólo…
Esperando…
Juan Felipe Tobón Mazo
NO CREAS, NO ERES DESCONOCIDA…
No creas nunca que no tocar tus labios
No acariciar tu rostro, tus mejillas,
No caminar contigo de la mano,
No mirarte a tus ojos detenidos…
No creas que no poseer tu pensamiento,
No habitar en lo más profundo de tu alma,
No participar de tus ensueños e ideologías,
Te convierta para mí en desconocida…
No creas que el azul del cielo sea tuyo
Pues, el color de la luna es mi lazarillo
Y si en ella puedo tener tu aroma,
Allá viviré por si te asomas…
No creas que no conozca tus pisadas,
Que no te atisbe mi mirada en tu pasada,
Porque así el cielo este nuboso,
Siempre mi ojo irá como una puñalada…
No creas que me muero por tenerte…
Siendo tú el cielo prefiero perderte,
No sabes que infierno me contiene
Por eso en mi soledad infiero poseerte…
Y en mis pensamientos absurdos,
En mis vaguedades incruentas,
Y en mis sueños amargos,
Conozco tu frente…
Ya nada más se me hace necesario,
Solo unas puntadas de cariño,
Unas palabras locas de desvarío,
Y unos sueños que nunca termino…
Por eso hoy y siempre te digo,
Que si la lluvia cae y me ahoga,
O el rocío me carcome el alma,
Nunca esperes que cante un olvido…
Ya no soy desconocido…
Tu alma también me ha recorrido,
Y en sus pesadas esferas,
Espera que le hable mis penas…
Juan Felipe Tobon Mazo
No acariciar tu rostro, tus mejillas,
No caminar contigo de la mano,
No mirarte a tus ojos detenidos…
No creas que no poseer tu pensamiento,
No habitar en lo más profundo de tu alma,
No participar de tus ensueños e ideologías,
Te convierta para mí en desconocida…
No creas que el azul del cielo sea tuyo
Pues, el color de la luna es mi lazarillo
Y si en ella puedo tener tu aroma,
Allá viviré por si te asomas…
No creas que no conozca tus pisadas,
Que no te atisbe mi mirada en tu pasada,
Porque así el cielo este nuboso,
Siempre mi ojo irá como una puñalada…
No creas que me muero por tenerte…
Siendo tú el cielo prefiero perderte,
No sabes que infierno me contiene
Por eso en mi soledad infiero poseerte…
Y en mis pensamientos absurdos,
En mis vaguedades incruentas,
Y en mis sueños amargos,
Conozco tu frente…
Ya nada más se me hace necesario,
Solo unas puntadas de cariño,
Unas palabras locas de desvarío,
Y unos sueños que nunca termino…
Por eso hoy y siempre te digo,
Que si la lluvia cae y me ahoga,
O el rocío me carcome el alma,
Nunca esperes que cante un olvido…
Ya no soy desconocido…
Tu alma también me ha recorrido,
Y en sus pesadas esferas,
Espera que le hable mis penas…
Juan Felipe Tobon Mazo
UNA MUERTE
Oh rocío de la aurora
Oh aroma matinal,
Deja que entre sollozos
Espere el despertar;
Deja que olvide esta noche
Que no me ha dejado soñar
Llenando todo mi alcoba
Por un fúnebre cantar;
Deja entonces, al menos escuchar,
Lo que dice el poeta
En sus versos, la soledad;
Y deja que abra mis ojos
Para mirar de verdad,
Cómo me ha matado ya…
Juan Felipe Tobón Mazo
Oh aroma matinal,
Deja que entre sollozos
Espere el despertar;
Deja que olvide esta noche
Que no me ha dejado soñar
Llenando todo mi alcoba
Por un fúnebre cantar;
Deja entonces, al menos escuchar,
Lo que dice el poeta
En sus versos, la soledad;
Y deja que abra mis ojos
Para mirar de verdad,
Cómo me ha matado ya…
Juan Felipe Tobón Mazo
13 de octubre de 2009
Momentos infames que pasan desapercibidos,
Palabras inscritas por los desvaríos
Y unas lágrimas infames por un amorío,
Tienen mi alma al borde del abismo;
Terminar?... alguien pregunta por terminar,
Y exponen finales y silencios…
Pareciera que no me conocieran
Y creyeran que el dolor de las entrañas sana.
No se percatan que he muerto
Que desde hace años vivo inerte
Que mi caminar no deja huella
Y mis palabras no emiten algún eco.
No las conocen aún, no pueden conocerlas,
Me imposibilito y me imposibilitan
El suicidio hermano… ese aún me llama,
Pero con el viento he contestado… y por amor no me ha llevado.
Momento infame, timbre febril,
Como pretende robarme alientos
Como osa tener mi vida
Si solo Dios da esa salida…
No comprendo y no quiero hacerlo
Vivo sonámbulo pero vivo,
Mi muerte ha sido tan callada
Que camino y aun me siento activo.
Como desaparecer ahora…
No sería posible, no es bueno,
Por eso escribo a este tiempo
Que me mató y me mantiene vivo.
Juan Felipe Tobón Mazo
Palabras inscritas por los desvaríos
Y unas lágrimas infames por un amorío,
Tienen mi alma al borde del abismo;
Terminar?... alguien pregunta por terminar,
Y exponen finales y silencios…
Pareciera que no me conocieran
Y creyeran que el dolor de las entrañas sana.
No se percatan que he muerto
Que desde hace años vivo inerte
Que mi caminar no deja huella
Y mis palabras no emiten algún eco.
No las conocen aún, no pueden conocerlas,
Me imposibilito y me imposibilitan
El suicidio hermano… ese aún me llama,
Pero con el viento he contestado… y por amor no me ha llevado.
Momento infame, timbre febril,
Como pretende robarme alientos
Como osa tener mi vida
Si solo Dios da esa salida…
No comprendo y no quiero hacerlo
Vivo sonámbulo pero vivo,
Mi muerte ha sido tan callada
Que camino y aun me siento activo.
Como desaparecer ahora…
No sería posible, no es bueno,
Por eso escribo a este tiempo
Que me mató y me mantiene vivo.
Juan Felipe Tobón Mazo
NO ES NECESARIO SER LOCO PARA SER DIFERENTE…
Sí, absolutamente de acuerdo, no es necesario ser loco para ser diferente…
Hoy me levanté sonriente, porque a la vida se le ha de sonreír cuantas veces uno se dé cuenta que está vivo;
Grité cuanto pude porque el silencio aturde el semblante y crea melancolía;
Caminé kilómetros porque la quietud crea parsimonia en el espíritu;
Jugué en el parque con los chicos del barrio, con esos que por lo general desechamos de nuestro grupo de amistades;
Comí muchos helados, quizá demasiados para las dietas que absurdamente nos abstraen de nuestra libertad;
Visité a mis viejos, sí a mis viejos, aquellos que sentados en las puertas de las casas ven pasar las horas como si fueran eternidades;
Viajé cuanto pude, creo que recorrí una cuadra buscando nuevos horizontes porque el éxito se puede encontrar en las miradas;
Saludé a mi gente, sí a mi gente, esa que pasa indiferente y que viven rutinariamente la vida esperando milagros sin fe, sin esperanza;
Bailé zamba, porro, bailé la canción de la abuela, esa música que me recuerda la patria, que me recuerda mi pueblo, mi gente… bailé la cumbia que fue el vals del matrimonio de mis abuelos…
Fui a visitar mis amigos, sí a mis amigos; al negro que todavía corre como delincuente, que está arraigado a su propio racismo, que aun se comporta como esclavo siendo libre; al blanco que entre hipocresías y reuniones calman su sediento poder, de sangre, de muerte; al mestizo que no he podido comprender cuál es su raza, cuáles sus comportamientos, porque es tan negro por dentro que por fuera y es tanto blanco por fuera que por dentro, abusando de la realidad y mostrando una incompetencia frente a la libertad;
Abrasé a mi madre, a esa vieja que me entregó deliberadamente al destino pero que me enseñó a soportarlo, porque tantas veces nos quejamos de la falta de amor, de caricias, de besos y no volteamos hacia atrás para corroborar la existencia de los viejos, de la madre;
Saludé a mi padre, con su porte incólume, sus frases precisas y su arrogancia prescrita;
Chismoseé con las viejas de la esquina porque a la vida hay que darle sabor, de que sirve pasar por la vida sin alguna cualidad o a la muerte sin tener qué confesar…
Fumé un cigarro, tomé un café, y me deleité observando la peluquería donde se encuentran la vanidad y la porquería que emana de la apariencia;
Fui al bar, como olvidar el bar, donde los hombres desahogan las ansias que no saben sus esposas o las mujeres las ansias que no saben sus maridos, donde se pide lo que no se encuentra en casa, donde se venden los cuerpos por lo más vil y lo más bajo, el dinero;
Fui al teatro, a colorear la insatisfacción del hombre, las ganas de todo envuelta en aspiraciones viles, la tiranía que vivimos en nuestro reino, la soledad y la mentira que nos vuelve hipócritas hasta convertirnos en estúpidos, representada en la obra “Calígula” de Abert Camus;
Fui a la Iglesia, a vivir la soledad cotidiana y la tristeza de las bancas, a rezarle a Dios por la inhumanidad humana, a recrear los ojos con la hermosura de los vitrales y la placidez de la mirada de los santos, a buscar lo que se encuentra en todos lados pero no somos consientes, a ver nuevamente la cruz y dar gracias por ese sacrificio que solamente lo pudo hacer Jesús, a contemplar a María que me recuerda a mi madre y a la tuya que no se cansa de cargarnos, acariciarnos y mimarnos aunque seamos unos malos hijos;
Fui a la escuela, para corroborar su labor y sus cosechas, su conocimiento y su engaño, su material y su construcción, solamente lo divisé porque es tan sensible que puede perderse totalmente la visión con solo respirar;
Fui al río, a ver pasar esa agua que jamás volverá y tirar en ella el rencor que me queda y estos celos inconscientes que se dan entre la vida y la muerte…
Definitivamente, no hay que ser loco para ser diferente.
Hoy me levanté sonriente, porque a la vida se le ha de sonreír cuantas veces uno se dé cuenta que está vivo;
Grité cuanto pude porque el silencio aturde el semblante y crea melancolía;
Caminé kilómetros porque la quietud crea parsimonia en el espíritu;
Jugué en el parque con los chicos del barrio, con esos que por lo general desechamos de nuestro grupo de amistades;
Comí muchos helados, quizá demasiados para las dietas que absurdamente nos abstraen de nuestra libertad;
Visité a mis viejos, sí a mis viejos, aquellos que sentados en las puertas de las casas ven pasar las horas como si fueran eternidades;
Viajé cuanto pude, creo que recorrí una cuadra buscando nuevos horizontes porque el éxito se puede encontrar en las miradas;
Saludé a mi gente, sí a mi gente, esa que pasa indiferente y que viven rutinariamente la vida esperando milagros sin fe, sin esperanza;
Bailé zamba, porro, bailé la canción de la abuela, esa música que me recuerda la patria, que me recuerda mi pueblo, mi gente… bailé la cumbia que fue el vals del matrimonio de mis abuelos…
Fui a visitar mis amigos, sí a mis amigos; al negro que todavía corre como delincuente, que está arraigado a su propio racismo, que aun se comporta como esclavo siendo libre; al blanco que entre hipocresías y reuniones calman su sediento poder, de sangre, de muerte; al mestizo que no he podido comprender cuál es su raza, cuáles sus comportamientos, porque es tan negro por dentro que por fuera y es tanto blanco por fuera que por dentro, abusando de la realidad y mostrando una incompetencia frente a la libertad;
Abrasé a mi madre, a esa vieja que me entregó deliberadamente al destino pero que me enseñó a soportarlo, porque tantas veces nos quejamos de la falta de amor, de caricias, de besos y no volteamos hacia atrás para corroborar la existencia de los viejos, de la madre;
Saludé a mi padre, con su porte incólume, sus frases precisas y su arrogancia prescrita;
Chismoseé con las viejas de la esquina porque a la vida hay que darle sabor, de que sirve pasar por la vida sin alguna cualidad o a la muerte sin tener qué confesar…
Fumé un cigarro, tomé un café, y me deleité observando la peluquería donde se encuentran la vanidad y la porquería que emana de la apariencia;
Fui al bar, como olvidar el bar, donde los hombres desahogan las ansias que no saben sus esposas o las mujeres las ansias que no saben sus maridos, donde se pide lo que no se encuentra en casa, donde se venden los cuerpos por lo más vil y lo más bajo, el dinero;
Fui al teatro, a colorear la insatisfacción del hombre, las ganas de todo envuelta en aspiraciones viles, la tiranía que vivimos en nuestro reino, la soledad y la mentira que nos vuelve hipócritas hasta convertirnos en estúpidos, representada en la obra “Calígula” de Abert Camus;
Fui a la Iglesia, a vivir la soledad cotidiana y la tristeza de las bancas, a rezarle a Dios por la inhumanidad humana, a recrear los ojos con la hermosura de los vitrales y la placidez de la mirada de los santos, a buscar lo que se encuentra en todos lados pero no somos consientes, a ver nuevamente la cruz y dar gracias por ese sacrificio que solamente lo pudo hacer Jesús, a contemplar a María que me recuerda a mi madre y a la tuya que no se cansa de cargarnos, acariciarnos y mimarnos aunque seamos unos malos hijos;
Fui a la escuela, para corroborar su labor y sus cosechas, su conocimiento y su engaño, su material y su construcción, solamente lo divisé porque es tan sensible que puede perderse totalmente la visión con solo respirar;
Fui al río, a ver pasar esa agua que jamás volverá y tirar en ella el rencor que me queda y estos celos inconscientes que se dan entre la vida y la muerte…
Definitivamente, no hay que ser loco para ser diferente.
“Yo saludo muy bien a mis amigos y a los desconocidos,
Y usted no es mi amigo… y lo conozco muy bien”
Juan Felipe Tobón Mazo
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