jueves, 5 de noviembre de 2009

UNA MUERTE

Oh rocío de la aurora
Oh aroma matinal,
Deja que entre sollozos
Espere el despertar;

Deja que olvide esta noche
Que no me ha dejado soñar
Llenando todo mi alcoba
Por un fúnebre cantar;

Deja entonces, al menos escuchar,
Lo que dice el poeta
En sus versos, la soledad;

Y deja que abra mis ojos
Para mirar de verdad,
Cómo me ha matado ya…

Juan Felipe Tobón Mazo

1 comentario:

  1. en esta tarde soleada y sin enterder todavía la razon de la vida -si es que la tiene- esperé la muerte, que misteriosa y diáfana presagiaba su presencia con el despuntar del día, jugetona y melancólica la ví asomar con las tinieblas de la noche

    ResponderEliminar